SALLY ROUSSÓ: MI ENTRADA TRIUNFAL AL MUNDO HEALTHY

¡Hola humanos!

Mi nombre es Sally Roussó, directora editorial de Flavours, fotógrafa y amante del color negro. Seguramente habrán leído alguno de mis textos o mirado mis imágenes en las redes de la revista, pero hoy como parte de un nuevo ciclo en el que comenzamos a traducir nuestra preocupación por el self-care y el equilibio en notas y articulos para que todos se sumen a este movimiento de consciencia, he decido comenzar a escribir una columna quincenal para hablarles de todas las cosas interesantes, mágicas y extrañas que voy encontrando en mi día a día y que definitivamente quiero compartir con la convicción de que cambiarán también la forma en que ustedes entienden al mundo.

En este espacio virtual hablaré de energía, consciencia espiritual, mi reciente inclusión a la vida saludable y todo el montón de libros, películas, humanos y lugares que me inspiran, así como como invitarlos a ser parte de mi proceso de transformación, divertirnos juntos o al menos entretenerlos con mis líneas. Y para dar comienzo a este bloque, les hablaré un poco de lo que me llevó a decidir escribirles sobre mi universo personal.

Desde hace 2 años que acabé la universidad, los pretextos para comer mal, abandonar el ejercicio y justificar mis malos habitos terminaron, sin embargo la costumbre, la falta de determinación o el miedo a salir de mi zona cómoda impidieron un cambio real en mi estilo de vida y hoy 730 días más tarde me doy cuenta que no se trata de hacer grandes y complicadas modificaciones, sino que basta con poner atención a las pequeñas acciones de todos los días y que nos llevan de a poco a ver evolución.

Sentirme estresada, enferma y con poca energía no es algo que quiera seguir experimentado, así que en este momento declaro oficialmente mi ingreso al mundo healthy. ¿El primer paso? la alimentación: abrir google y leer todo lo que pueda sobre super foods. Salgo de la ducha, tomo mi teléfono y comienzo la investigación, hasta que tras scrollear unos minutos la magia ocurre y la palabra MATCHA aparece en letras azules, un click después estoy en la página de Matcha Kaori, debo admitir que el resultado me entusiasma pues llevo ya un par de meses obsesionada con esa deliciosa bebida y saber que además de alegrarme las tardes, es perfecta para equilibrarnos por dentro, detener el envejecimiento y quemar grasa enciende en mi una luz de esperanza. Pero lo mejor de todo: al ser parte del viejo ritual de té japonés, sus vibes ceremoniales facilitan el equilibrio mente-cuerpo-espíritu, dejando una sensación de energía no alterada que en nada se parece a la hiperactividad que el café deja – al menos en mi- .

Dicho hallazgo reitera mi teoría acerca de los pequeños cambios, algo simple como una taza de té por las tardes o un batido de matcha y coco al despertar puede ayudarnos a mejorar nuestra salud, pero también son el inicio de una serie de sucesos que al hacernos sentir bien o ponernos de buen humor nos motivan a seguir con el proceso y esforzarnos cada vez más. Esto sumado a que aprendí que este tipo de té se cultiva en zonas con niebla para que el frío ayude a conservar las propiedades de la hoja que da origen al té verde, que más tarde es pulverizado y traído desde Japón hasta nuestras tazas, datos que te puedan ayudar a romper el hielo en un date o ser el raro de la fiesta -de nuevo-.

Con el móvil lleno de screen shots sobre los beneficios del matcha y el paso 1 completado, lo siguiente es incorporar el consumo de este súper alimento de forma más pensada y poniendo atención en la forma en que me siento al tomarlo, así que la segunda misión comienza: ¿Cómo beber Matcha Kaori todos los días sin que se vuelva aburrido y monótono?

La gran respuesta a esta interrogante en mi siguiente entrega. Los leo en dos semanas y miau.