LA PIONERA DEL CUERO VEGETAL

Desde hace muchos años el cuero animal ha protagonizado la elaboración de productos denominados marroquinería: zapatos, chaquetas, pantalones, bolsos, cinturones, etc, pero ¿hasta que punto es justo este mercado? Según dicen que para honrar al animal sacrificado, se debe utilizar en su totalidad y así aprovecharlo mejor, pero el trasfondo es más profundo: además de tener un proceso de fabricación sumamente contaminante, el cuero deja múltiples estragos en el medio ambiente ya que no es un material biodegradable.

Es por eso que la diseñadora y consultora de moda para la industria textil Carmen Hinojosa; en sus viajes de trabajo por Filipinas en los años 90, se dio cuenta del terrible desperdicio de desechos que producían los agricultores de piña. Además de observar por otro lado, las debilidades que presentaba el cuero animal pues cada vez escaseaba más y su precio se elevaba, así que decidió iniciar una investigación y logró su cometido.

Así nació Piñatex con Hinojosa a la cabeza y se convirtió en una empresa socialmente responsable que pretende revolucionar el mundo de la moda con la creación de nuevas alternativas ya que su producción es mucho más barata y sostenible, no requiere de algún cultivo previo a su fabricación y por supuesto no produce ningún tipo de residuo, ya que el bioma que sobra es utilizado como fertilizante por agricultores locales.

Fabricar el cuero vegetal Piñatex: consiste en tomar fibras de las hojas de la piña para cortarlas en capas para finalmente procesarlas como tela; se obtiene la goma de celulosa para ser convertida en non-woven (una red de fibras naturales), posteriormente se transforman en un textil con características similares a las del cuero, resurgiendo en una trama resistente que se puede procesar de diferentes formas, con el fin de crear diferentes tipos de texturas y colores.

Actualmente, Piñatex está en la fase de prueba previa a la producción industrial para colaborar con marcas como Puma. Como puedes ver, la industria de la moda cada vez da un paso más adelante, pues se compromete con el medio ambiente y el talento que presentan algunos diseñadores como Carmen Hinojosa que forman parte de esta ola de ecofashionistas.