EL CUERPO Y EL ESPACIO DE KAWAKUBO

La semana pasada, hablamos de la exposición de Hans Arp, uno de los impulsores de la corriente Dadá en 1916, un arte que resaltó por romper con los conceptos, los modelos éticos y se preocupó por generar conciencia y criterio en las personas.

Arp, entre otros temas, nos habla por medio de sus obras del juego entre el cuerpo y el espacio, otorgando así el mismo valor a lo lleno y a lo vacío. Estos principios también influyeron en ciertos diseñadores los cuales tomaron como inspiración el MA: filosofía oriental que habla del diálogo entre el cuerpo y la prenda.

Rei Kawakubo, fundadora de Comme des Garçons nos presenta su concepción de este templo sagrado colección tras colección con sus típicas siluetas deformadas que bloquean cualquier curva, el  juego andrógino donde omite casi al 100% cualquier código que nos permita asociar alguna forma con el género, además de ser una experta en textiles, herramienta que le suma a la hora de crear.

Kawakubo en su colección “Body Meets Dress, Drees Meets Body” en 1997, nos deja más que clara su interpretación del MA, arriesgándose con grandes volúmenes, reformando y deconstruyendo, generando cavidades y transformando por completo el ideal de belleza tal como lo hizo el arte Dadá; la diseñadora japonesa explora todos los límites y posibilidades sometiéndose así a fuertes críticas generando polémica en el mundo de la moda.

El arte Dadá se clasificó como anti-arte, así como Kawakubo formó parte de una anti-moda, pues lo que hace es ir más allá de crear un diseño wearable y comercial, ella apuesta a las formas nunca imaginadas y experimenta con la mayor tecnología en textiles, sumado a su capacidad por ver en el negro toda una paleta de colores y de reflejar esa esencia oriental en sus creaciones, es por eso que sus piezas más allá de ser sólo ropa, se convierten en verdaderas obras de arte.