CEMPASÚCHIL EN LAS CALLES DE TETELA DEL VOLCÁN

Durante la semana pasada nos encontramos con Juan Pablo Montero: Director de la página Es Tetela, quien nos platicó como se viven las tradiciones de Día de Muertos en el pueblo de Tetela del Volcán Morelos. Un lugar que abre sus puertas a turistas y visitantes los 365 días del año con su diversidad en costumbres.

Todo inicia el 28 de octubre, fecha en que los altares se preparan para recibir en punto de las 12p.m a las personas que murieron en accidentes, o de una forma no natural. Las personas salen de sus casas con veladoras e incienso e inician un camino de pétalos de cempasúchil que va desde la calle hasta la ofrenda; recibiéndolos con comida tradicional como mole rojo y mole verde, tamales y claro el famoso pan de muerto para recompensar su largo trayecto. El 31 de octubre la ofrenda se dedica a los niños que murieron y ese día el altar se llena de juguetes y muchos muchos dulces. El 1ero de noviembre se recibe a las personas que fallecieron por alguna causa natural, es un día de fiesta y el pueblo lo conmemora repicando las campanas de la iglesia en señal de que nuestros fieles difuntos están con nosotros. La celebración culmina el 2 de noviembre, fecha en que las calles vuelven a cubrirse con cempasúchil despidiéndolos con melancolía y satisfacción. El mismo día, aproximadamente desde las 6 de la tarde los panteones se iluminan y las tumbas se cubren de flores, pues es un encuentro único en el que las familias aprovechan para despedirse de los que más aman. Es una atmósfera difícil de poner en palabras.

Pero eso no es todo, pues durante estos 6 días, desfilan por el pueblo los famosos: huehuenches. Personas que se disfrazan con lealtad y respeto de algún difunto o ser querido. Representándolos a través de la ocupación que tuvieron en vida o de algo muy específico que los distinguía, por esta razón podemos encontrar desfilando desde un campesino o un leñador hasta un maestro, un médico, un montador o hasta una quinceañera. Los huehuenches bailan al ritmo de la música de Acapulco Tropical, un género alegre que festeja ese reencuentro con los difuntos; recorriendo las calles principales de Tetela y visitando los panteones en señal de culto y devoción. “La huehuenchada” nombre asignado a esta tradición; tiene más de 100 años y es protegida por el pueblo procurando no mezclarse con otras costumbres extranjeras para evitar cualquier mal interpretación.

El Día de Muertos en Tetela del Volcán no celebra a la muerte, sino más bien es un homenaje… porque a pesar de que nuestros seres queridos ya no están físicamente, ni siquiera la muerte nos ha podido separar, es un recordatorio de que cada año podemos reunirnos en espíritu, una fiesta que conmemora esa unión entre el mundo de los vivos con el de los muertos.