ENTRELAZANDO TRADICIONES

Hueyapan es un pueblo que forma parte del municipio de Tetela del Volcán, estado de Morelos con un aproximado de 15,000 habitantes; un 30% de ellos hablan español y náhuatl, el resto sólo habla español. El poblado está rodeado de grandes montañas, la gastronomía más tradicional e incontables costumbres.

Cada año se realiza el Festival Cultural y Artesanal de Hueyapan, donde la tradición textil juega un papel protagonista interpretado por nativos como Gregoria Mayel: Una artesana que ha dedicado prácticamente toda su vida al tejido de lana.

Ella nos cuenta que construir una pieza es casi un ritual, un manual que hay que seguir paso a paso, pues décadas atrás el proceso duraba todo un año, los costos eran muy elevados y no era redituable. Ahora valiéndose de apoyo gubernamental y el poder de un grupo de 10 mujeres tejedoras, se logran gabanes, rebozos, bolsos y carteras en menos de un mes.

La historia inicia así: ellas adquieren las madejas de hilo en crudo, después someten estas madejas a tintes 100% naturales recolectados por estas mujeres; los tonos rojos se obtienen de la grana cochinilla, los amarillos y naranjas del pericón, el café con nuez y el azul es casi un tesoro de nuestros ancestros, pues es una semilla que ha pasado de generación en generación. Posteriormente empieza la verdadera magia, convirtiendo los hilos en prendas con ayuda de la famosa herramienta prehispánica: el telar de cintura.

Margarita Torres, es otra mujer que siguiendo los paso de su madre, se ha dedicado a esta labor desde los 14 años y confiesa entre risas que le tomó un par de meses manejar a la perfección el telar de cintura pues esta técnica consiste en atar el telar a un árbol o poste de un lado y a la cintura del artesano por el otro. De esta forma se van entrelazando y tejiendo los hilos con ayuda de utensilios de madera conocidos por su nombre en náhuatl como: tzotzopaztle, shuitl y otate.

Actualmente muchas de estas artesanas han viajado a países como Estados Unidos, Cuba, Chile y Brasil acompañadas de este admirable trabajo manual que las hace valerse por sí solas.

Apoyemos el talento local. Esas tradiciones que están en nuestro ADN, en nuestra historia y se hacen presentes en las manos de estas mujeres para recordarnos lo que somos y de donde venimos.